jueves, 16 de octubre de 2008

A UN PASO PARA QUE SEAMOS PARTE DE LA CIENCIA FICCIÓN


Hace mucho tiempo llegó a mis manos un libro de ciencia ficción, el primero creo, no lo recuerdo bien, “Crónicas Marcianas”, mi hermano lo leía y lo vi tan fascinado que decidí hacer lo mismo, así podríamos comentarlo, me encantaba apoyar mi cabeza en su pecho, recostados en la cama y mientras los dos mirábamos el techo de nuestra pieza, las palabras se mezclaban entre las risas y los pensamientos. Ahora que lo pienso bien, no fue el primer libro, sin embargo lo recuerdo con una nostalgia especial. Han transcurrido muchos inviernos desde entonces y si no fuera porque nuevamente mi hermano pone en mis manos un libro de Bradbury (Zen en el arte de escribir), a lo mejor lo hubiese olvidado.

Este libro, me dejó motivaba, con ganas de volver a escribir y con ganas de revivir en mi vida los cuentos de Ray. Así que comencé por leer “Fahrenheit 451” y una frase me dejó congelada: “un absurdo hombre vacío junto a una absurda mujer vacía, en tanto que la hambrienta serpiente la dejaba aún más vacía”.

Fahrenheit se catalogó como una historia de un sombrío y horroroso futuro, pero leyendo cada párrafo me siento cada vez más convencida que estamos realmente en el umbral de vivir en el país de Montag. En un mundo donde no se piensa, no se siente, no se ama, se cree ser feliz, se cree que se vive, se cree que existe razón.

Actualmente los libros no son quemados, aún podemos acceder a ellos, pero penosamente veo que la televisión y los diarios locales son tan vacíos, tan accesibles, que muchas personas solo se quedan con eso en sus vidas, creyendo que tienen contenidos, que algo entrega a sus conciencias y no es así. Que difícil se me hace poder conversar de cosas profundas con las personas […] esbozo una sonrisa, no es tan lúgubre el escenario, aún quedan quienes impiden que crucemos la puerta hacia la nada.

Con nostalgia miró hacia el futuro y espero que el ser humano siga siendo humano, amando, creando, pensando, tocando, sintiendo, oliendo, saboreando, leyendo, amando[…] amando.

8 comentarios:

Erzsebet dijo...

Y todo al final surge justo en el el mes de Chile Fantástico, que oportuno no?

Marcelo TM dijo...

La ciencia ficción suele producir eso, como la profecía autocumplida. Y aveces no es más que criticar y extrapolar tu sociedad actual.
Tienes razón, como en Fahrenheit, hoy en día es dificil encontrar a alguien con el cual se pueda discutir en el plano de las ideas sobre las cosas del mundo, del universo y todo lo demás.
Es una de las cosas sabias que le he escuchado a Ricarte Soto en la tele... "hoy la gente ya no habla de ideas, sino de las personas". Farándula pura. Tal vez si hablamos de la última telenovela podemos encontrar más receptores que si queremos hablar de la alegoría de la caverna de platón o de la situación social actual.
En fin, yo tampoco soy quién para decir que esto es bueno o es malo, solo se que a los que tienen el poder les conviene tener personas ignorantes y productivas, que no hagan muchas preguntas.
No se, a veces pensar en esto me deprime.

Erzsebet dijo...

A mi también, por eso tambien el post.

besos

Anthares dijo...

El razonar es el don mas preciado de la vida, el hecho de tener un escrito en tus manos, es ya alimentar tu alma con pensamientos, ideas y amor propio..
Hubo un momento en que el pais de Montag existio, en el momento en que la peste nazi doblego al mundo, y empezo a quemar libros historicos y novelas de diversos autores clasicos..

Marcelo TM dijo...

Acá en chile también pasó algo así. El gobierno militar en los 70's rechazó el publicar libros de Hugo Correa, el más destacado escritor de ciencia ficción en la historia de chile llegando incluso a publicar en importantes revistas en EEUU (ningún otro escritor chileno del género lo ha hecho). Los argumentos eran que las ideas planteadas eran demasiado fantasiosas e inútiles para que el pueblo chileno se contaminara con ellas. En chile se debían leer cosas "más importantes" (sic)

Erzsebet dijo...

También ocurrio en la epoca antes de la independecia de Chile, antes no se traficaba droga, se traficaban libros.

Anthares dijo...

Interesante aporte de ambos.. y no solo libros si no tambien la musica popular.

Darthz dijo...

Me ha parecido curioso entrar en mi antiguo blog, como hago a veces cuando me pierdo un poco y la nostalgia me invade, y encontrar que había enlazado alguien como usted a mi blog para hablar de Crónicas Marcianas (oh, Bradbury -de rodillas-)...

A mí ese libro me abrió muchos cosas en el alma, por eso siempre le guardaré un cariñoso recuerdo. Ahora precisamente mi chica se lo está leyendo pero en la versión original, o sea, en inglés. Está disfrutándolo.